Isak Andic es el artífice del universo Mango. El fundador y actual presidente de la firma se inspiró, en una fruta dulce y fuerte que sonaba prácticamente igual en todos los idiomas para su empresa: Mango.
MANGO/MNG abrió su primera tienda en 1984 en el Paseo de Gracia. Un año más tarde, Mango ya cuenta con cinco puntos de venta en Barcelona y a partir de ahí se inicia su expansión por el territorio nacional, con la apertura de una tienda en Valencia.
Lo que en un principio era un pequeño equipo de colaboradores empieza a crecer y en 1988 la empresa ya cuenta con 13 puntos de venta en España y se plantea necesaria una mejora en el sistema de gestión de stocks, así como en la logística y la distribución del producto. Es en este momento cuando se empieza a desarrollar un sistema de producción basado en la filosofía “just-in-time” y se definen los conceptos de producto, interiorismo de tienda, calidad, precio e imagen de marca. Este sólido planteamiento empresarial es el que ha propiciado el posicionamiento de Mango como una marca líder del sector textil.
En 1992, se inaugura la tienda Mango número 99 en España y a partir de ahí se inicia la expansión internacional con la apertura de dos tiendas en Portugal. Dos años más tarde, se implanta con éxito el sistema de gestión empresarial que sigue vigente en la actualidad, basado en equipos de trabajo especializados y coordinados entre sí. La alta competitividad del mercado textil español y el esfuerzo de Mango por conquistarlo han sido las claves que han contribuido a su éxito fuera de nuestras fronteras. En 1997, el volumen de negocio generado en el extranjero superó por primera vez al nacional, y en 2008 ascendió al 77% del total.
En la actualidad, Mango cuenta con más de 8.200 empleados, de los cuales más de 1.800 trabajan en su sede de Palau-solità i Plegamans (Barcelona). La sede central ocupa una superficie de 164.000 m2. Pero, más allá de las cifras, el mayor patrimonio de Mango es su gente, un equipo joven y entusiasta, con una media de edad que se sitúa entorno a los 30 años y formado en su mayoría (un 80%) por mujeres.
A pesar de su gran crecimiento, el espíritu original de empresa dinámica continúa vigente. La empresa basa su cultura en las relaciones humanas, en el trabajo en equipo, y en la formación continua. Es por ello que a menudo es calificada como una empresa humana, en la que se combinan un fuerte crecimiento internacional con un trato próximo y familiar.
